Vlad

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Vlad
Autor: José Ignacio Becerril
Otros títulos: '
Datos de primera publicación(1):
Título original: Vlad
Revista o libro: BEM on line
Editorial: página web
Fecha fecha desconocida de 2008
Publicación en español:
Publicaciones(2): Fabricantes de sueños. Selección 2008 (2009)
Otros datos:
Saga: No pertenece a ninguna saga
Premios obtenidos: No se le conocen
Otros datos: No hay otros datos
Fuente externa: Ficha en Tercera Fundación
Notas:

  1. De la presente variante. Puede haber variantes anteriores. Consultar la fuente externa para ampliar información.
  2. Publicaciones en español las que la presente variante ha aparecido. Puede haber otras publicaciones de esta misma u otras variantes. Consultar la fuente externa para ampliar información.

José Ignacio Becerril (2008)


Vlad, es un relato compuesto a su vez por tres cuentos independientes y un epílogo narrado que dota de sentido a los tres como conjunto.

El argumento:

En realidad, hay tres líneas argumentales (una para cada cuento) y una línea general que integra los tres cuentos en una sola obra. Aún sin tener que desvelar la trama que pone las cartas boca arriba en el epílogo, los tres relatos tienen como figura protagonista a Vlad, el empalador, el noble que guerreó contra los turcos, el origen del mito del Conde Drácula.

Así, en la primera escena, de corte histórico, asistimos al origen del mito. En la siguiente, ambientada en Londres a finales del XIX, podemos intuir sus acciones en ese tiempo y región, etc. En el epílogo, abiertamente enmarcado en el género de ciencia ficción, se proporciona un desenlace a la historia (en parte ya intuido en el relato inicial) dando explicación a los aparentes hechos fantásticos protagonizados por esta figura.

El relato:

Supone un animado ejercicio de estilo y temática. Becerril se mueve en los cuatro géneros (histórico, ciencia ficción, fantasía y terror) con soltura, sin que el paso de una escena a otra resulte apergaminado o chocante.

Para lograrlo, obviamente, debe recurrir a iconos o clichés (el espacio literario con el que cuenta no da para desarrollar mucho un personaje) pero estos no resultan enteramente vacíos, y en especial, el carácter del protagonista (el antiheroico Vlad) se hace interesante. Mención especial merece el cameo literario de la segunda escena, un punto simpático que ayuda a la ambientación.

La más floja de todas puede ser la tercera parte (¿la destinada al terror?), con escaso motor propio y casi una antesala para el epílogo.

En conjunto, una historia que se ofrece al juego, no carente de inteligencia, y de estilo limpio.