Solaris (Libro)
Stanislaw Lem (1961)
En esta novela Lem especula acerca de una de sus principales preocupaciones: la posibilidad de comunicación con seres extraterrestres.
En la novela, Solaris es el nombre de un planeta descubierto un siglo antes del comienzo de la narración, pero con características sorprendentes. El planeta está cubierto de un vasto océano en el cual ocurren fenómenos extraños: el líquido que lo forma (no es agua sino algo más viscoso) forma en ocasiones complejas formas en la superficie sin que haya podido ser explicado el mecanismo de dicho fenómeno.
Orbitando el planeta hay una base de investigación. Sin embargo, en un momento dado, sus habitantes parecen enloquecer y dan visos de comportamientos extraños. A raíz de esto, el psicólogo Kris Kelvin es enviado a la base con el fin de ayudar a sus habitantes. Este es el comienzo de la historia.
Cuando Kelvin llega, descubre que uno de los miembros de la tripulación, Gibarian, se ha suicidado. De los otros dos, Snaut parece receloso y Sartorius se niega dejarse ver. Kelvin descubre también indicios de que en la nave hay más gente de la que debería haber. Sin embargo, ni Snaut ni Sartorius parecen dispuestos a contarle qué ocurre en la base.
A la mañana siguiente Kris descubre que a su lado se encuentra su esposa, fallecida años atrás, por lo que quien (o lo que) hay a su lado debe ser una réplica. Kris se deshace de ella, pero aparece en su lugar una nueva réplica a la que finalmente acepta.
Todos los tripulantes han estado recibiendo a estos visitantes, este es el origen de los problemas a bordo de la base. De alguna forma, Solaris es capaz de leer sus mentes durante el sueño y de crear estas réplicas.
El planeta parece tener algún tipo de conciencia y estar queriendo comunicarse con ellos. Pero la comunicación entre entes tan distintos como un ser planetario y los humanos puede ser implosible.
Aparte del problema del contacto con otras inteligencias diferentes a nosotros, el libro hace un estudio de la psicología humana enfrentada a acontecimientos perturbadores, a priori imposibles.
Kris Kelvin es un científico, es más, es un psicólogo seleccionado para tratar de resolver los conflictos de la tripulación. Su entrenada racionalidad le enfrenta a la realidad empírica que experimenta en la base y para la que no está preparado. Deberá flexibilizar su mentalidad y superar numerosos "apriorismos" para obtener una oportunidad de comprender lo que sucede.
El libro plantea otros temas relacionados, una especie de búsqueda por parte del autor de la esencia del ser humano, en parte mediante la exploración de las dudas intelectuales y emocionales de Kris y en parte mediante el personaje casi metafísico de Hari, su mujer rediviva.
Diez años después, Andrei Tarkovsky realizó una adaptación al cine (Solaris, 1972) de la obra, con notable éxito, no sólo por ser una gran obra maestra del cine de ciencia ficción sino por haber conseguido reflejar estas inquietudes.
Steven Soderberg readaptó la obra de Tarkovsky tres décadas después (Solaris, 2002), aligerando las pretensiones metafísicas de ambos, pero manteniendo la sugerencia piscológica de la historia de amor, y envolviéndola en una admirable estética.