Tarde en McBurger’s
| Tarde en McBurger’s | |
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| Datos de publicación: | |
| Título original: | Tarde en McBurger’s |
| Fecha de publicación: | Marzo de 2020 |
| Guión: | Ana Galvañ |
| Dibujo/Tinta: | Ana Galvañ |
| Color: | Ana Galvañ |
| Editorial: | Apa Apa Comics |
| Otros datos: | |
| Premios obtenidos: | |
| Otros datos: | Sitio de la autora |
Ana Galvañ (2020)
Un grupo de chicas adolescentes queda para pasar la tarde en el restaurante de comida rápida McBurger’s. Van a celebrar la Once Party, en la cual, si son seleccionadas, se les dará la oportunidad de viajar cinco minutos a su futuro, eligiendo entre tres puertas.
Dos de ellas, Nuria y Pepa, recibirán la oportunidad de realizar esta experiencia; pero la tercera, Dani, no; lo que hace que se plantee si realmente tiene algún futuro.
El cómic:
La historia es realmente mínima, un juego con una de las paradojas temporales clásicas, por lo que la fuerza (y quizás también la debilidad) de esta obra radica en la manera en la que se cuenta.
Ana Galvañ tiene un estilo gráfico inconfundible caracterizado por dibujos un tanto minimalistas y el uso de colores pastel muy contrastados. Esencialmente, todo está coloreado con amarillos, rosas y azules, con abundante blanco. La expresión de los personajes es mínima, frecuentemente estática, todo un poco naïf. Hay una gran maestría para la narración visual, así que los diálogos son mínimos y el narrador en off inexistente. Todo el libro (y el estilo de Galvañ) muestra una demora en el instante, acentuando la introspección, lo que contrasta con el sutil distanciamiento que produce su puesta en escena: esos colores enfriados, sin estridencias, los juegos geométricos, la congelación del instante, el aplanamiento de las expresiones, la omisión de cualquier conflicto verbal... Por ello, hay muchísimas más cosas que no se explicitan que las que realmente se dicen, lo que deja al lector con la chocante tarea de tener que dotar de sentido a lo que ha leído.
Tantas semillas de historias, tantos detalles de fondo que se sugieren pero no desarrollan, dejan la impresión de encontrarse ante un primer volumen de una obra que podría ser monumental. Porque lo que más se echan en falta es la necesidad de conectar emocionalmente estos personajes entre sí. En algunos momentos, por sus cercanía temática, puede recordar a Paper Girls (2015 - 2019) de Brian K. Vaughan (niñas adolescentes, sororidad, viajes en el tiempo...). Pero si la obra de Vaughan se caracteriza por algo es precisamente por el desarrollo de personajes. Ana Galvañ, por el contrario, gusta de explorar historias menos concretas y sus personajes con casi arquetipos, recipientes para que el lector los rellene a conveniencia.
Esto deja el espacio libre para experimentar con la narración en sí, algo que ya pudimos comprobar que Galvañ hace con gran imaginación y dominio de las técnicas. Es delicioso comprobar cómo trabaja en varios momentos temporales totalmente desordenados y sin embargo consigue una rara coherencia. Su composición de viñeta, tan libre con su tiempo narrativo, es una maravilla sensorial, lleno de páginas limpias, claras, pero en absoluto simples.
Un trabajo enormemente interesante de una autora que hay que reconocer que es esencial.