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'' '''Crónicas Marcianas''' '' es un ejemplo extremo dentro de la [[ciencia ficción]], ya que su | '' '''Crónicas Marcianas''' '' es un ejemplo extremo dentro de la [[ciencia ficción]], ya que sus premisas, su [[nóvum]] tiene poco de [[ciencia|científico]]. Ray Bradbury no tiene en cuenta aspectos de [[Marte]] conocidos ya cuando escribió esta colección de [[El cuento en la ciencia ficción|relatos]]. En este sentido, el propio autor no consideraba este trabajo como ciencia ficción, sino como [[fantasía]]<SUP>1</SUP>. Deliberadamente, retoma la imagen exótica que se tenía del planeta a principios del siglo XX. Nos encontramos con un lugar de arenas mucho más cercano a los relatos fantásticos de [[Edgar Rice Burroughs]] que a la imagen que va revelando la ciencia. | ||
El Marte de Bradbury es un lugar exótico, lleno de lirismo y fundamentalmente virgen del toque humano. El lector, relato a relato, irá simpatizando con los ingenuos marcianos y con su civilización, rápidamente arruinada por la grosera aparición de los terráqueos. Si bien el libro empieza de una manera excesivamente cruda, casi humorística, rápidamente adquiere un tono mucho más poético, a medida que de los marcianos no va quedando más que los vestigios de su civilización. Escena a escena, Bradbury construirá un epílogo para una raza inexistente y que sin embargo nos debe recordar inevitablemente a nosotros mismos. | El Marte de Bradbury es un lugar exótico, lleno de lirismo y fundamentalmente virgen del toque humano. El lector, relato a relato, irá simpatizando con los ingenuos marcianos y con su civilización, rápidamente arruinada por la grosera aparición de los terráqueos. Si bien el libro empieza de una manera excesivamente cruda, casi humorística, rápidamente adquiere un tono mucho más poético, a medida que de los marcianos no va quedando más que los vestigios de su civilización. Escena a escena, Bradbury construirá un epílogo para una raza inexistente y que sin embargo nos debe recordar inevitablemente a nosotros mismos. | ||