Diferencia entre revisiones de «Manie-Manie»

Ir a la navegación Ir a la búsqueda
4 bytes añadidos ,  11:46 11 abr 2021
sin resumen de edición
Sin resumen de edición
Sin resumen de edición
Línea 66: Línea 66:
Un ingeniero de la compañía será llevado río arriba hasta el enclave, para ejecutar las órdenes y averiguar qué ha pasado con el anterior supervisor. Lo que descubre es un caos tecnológico, los [[robot|robots]], desquiciados, trabajan sin descanso con el objetivo de terminar una construcción amenazada por la selva que destruye en poco tiempo lo conseguido, en un círculo sin fin.
Un ingeniero de la compañía será llevado río arriba hasta el enclave, para ejecutar las órdenes y averiguar qué ha pasado con el anterior supervisor. Lo que descubre es un caos tecnológico, los [[robot|robots]], desquiciados, trabajan sin descanso con el objetivo de terminar una construcción amenazada por la selva que destruye en poco tiempo lo conseguido, en un círculo sin fin.


Un obra interesante, divertida al tiempo que inquietante. De trasfondo, la influencia del relato de Conrad, ''El corazón de la tinieblas'', y las [[Tres leyes de la robótica|leyes de la robótica]] de [[Isaac Asimov]]. Se intuye que la programación de los robots es defectuosa, ya que se niegan a acatar las órdenes. La mezcla irreal, de pesadilla, entre el hecho de que se trata de meras máquinas y su irritante negativa a acatar órdenes, se acentúa con la música omnipresente de ''La mañana'', perteneciente a la suite de ''Peer Gynt'', de Edvard Grieg. La mañana y el trabajo, la locura imparable y la ausencia de sentido de estos actos: alegoría pesimista contra una [[Sociedades en la ciencia ficción|sociedad]] moderna y tecnificada.
Un obra interesante, divertida al tiempo que inquietante. De trasfondo, la influencia del relato de Conrad, ''El corazón de la tinieblas'', y las [[Tres leyes de la robótica|leyes de la robótica]] de [[Isaac Asimov]]. Se intuye que la programación de los robots es defectuosa, ya que se niegan a acatar las órdenes. La mezcla irreal, de pesadilla, entre el hecho de que se trata de meras máquinas y su irritante negativa a acatar órdenes, se acentúa con la música omnipresente de ''La mañana'', perteneciente a la suite de ''Peer Gynt'', de Edvard Grieg. La mañana y el trabajo, la [[locura]] imparable y la ausencia de sentido de estos actos: alegoría pesimista contra una [[Sociedades en la ciencia ficción|sociedad]] moderna y tecnificada.




Menú de navegación