Diferencia entre revisiones de «La palabra de Dios»

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El protagonista del relato es una especie de ''hikikomori'', un niño que de forma improbable ha crecido sin padre y al cuidado de una madre lela. No ha desarrollado sus habilidades sociales y ha terminado por ser un gordo y sucio asceta que vive en un pocilga y se relaciona con el mundo a través de [[internet]].
El protagonista del relato es una especie de ''hikikomori'', un niño que de forma improbable ha crecido sin padre y al cuidado de una madre lela. No ha desarrollado sus habilidades sociales y ha terminado por ser un gordo y sucio asceta que vive en un pocilga y se relaciona con el mundo a través de [[internet]].


Y es en internet donde encuentra una curiosa tienda que vende un aparato para recuperar las voces del pasado que supuestamente flotan aún por el ambiente. Es en este breve instante donde aparece la fantasía científica, y el aparato en cuestión no puede por menos que recordarnos algunos relatos de [[Isaac Asimov]], como ''[[El pasado ha muerto]]'' (1956), donde se ha desarrollado una [[tecnología]] basada en ese principio, que permite ver y oír el pasado.
Y es en internet donde encuentra una curiosa tienda que vende un aparato para recuperar las voces del pasado que supuestamente flotan aún por el ambiente. Es en este breve instante donde aparece la fantasía científica, y el aparato en cuestión no puede por menos que recordarnos algunos relatos de [[Isaac Asimov]], como ''[[El pasado muerto]]'' (1956), donde se ha desarrollado una [[tecnología]] basada en ese principio, que permite ver y oír el pasado.


A partir de aquí el relato se va apartando de lo plausible para plantear las verdaderas premisas que le interesan al autor. A saber: Si es posible recuperar las voces del pasado, entonces sería posible remontarse hasta la primera palabra dicha, la palabra de Dios, con a cual el Creador dio vida al barro inanimado. Nuestro protagonista ha dado por casualidad con dicha palabra, accidentalmente ha dado vida a un perro de felpa y ahora se plantea si no será este un buen método para conseguirse una mujer.
A partir de aquí el relato se va apartando de lo plausible para plantear las verdaderas premisas que le interesan al autor. A saber: Si es posible recuperar las voces del pasado, entonces sería posible remontarse hasta la primera palabra dicha, la palabra de Dios, con a cual el Creador dio vida al barro inanimado. Nuestro protagonista ha dado por casualidad con dicha palabra, accidentalmente ha dado vida a un perro de felpa y ahora se plantea si no será este un buen método para conseguirse una mujer.

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