Diferencia entre revisiones de «Crash»

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== ¿Ciencia ficción? ==
== ¿Ciencia ficción? ==


Como hemos dicho, ''Crash'' es una novela atípica en la ciencia ficción, hasta el punto de que no todos los aficionados estarían de acuerdo en adscribirla a este género. Sin embargo, el propio autor no tenía ninguna duda, y lo deja claro en el prólogo incluido en ciertas ediciones, donde hace un alegato en favor de al ciencia ficción como herramienta literaria que permite mejor que otras el estudio del hombre moderno de sus problemas.
Como hemos dicho, ''Crash'' es una novela atípica en la ciencia ficción, hasta el punto de que no todos los aficionados estarían de acuerdo en adscribirla a este género. Sin embargo, el propio autor no tenía ninguna duda, y lo deja claro en el prólogo incluido en ciertas ediciones, donde hace un alegato en favor de la ciencia ficción como herramienta literaria que permite mejor que otras el estudio del hombre moderno y de sus problemas.


En realidad, en el escenario planteado por Ballard no hay nada que induzca al lector a pensar que no se trata de una historia real, ambientada en el presente (1973) en las bien reconocibles autopistas que conectan Londres con su aeropuerto. No hay novedades tecnológicas ni evidentes cambios sociales, sólo gente con retorcidas inclinaciones sexuales.
En realidad, en el escenario planteado por Ballard no hay nada que induzca al lector a pensar que no se trata de una historia real, ambientada en el presente (1973) en las bien reconocibles autopistas que conectan Londres con su aeropuerto. No hay novedades tecnológicas ni evidentes cambios sociales, sólo gente con retorcidas inclinaciones sexuales.
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Es este proceso, la ida desde la absoluta normalidad (que provoca que el lector piense que no se encuentra ante ciencia ficción), hasta la exageración coherente de este principio, lo que demuestra que efectivamente estamos ante una obra de que hace prospección de características de nuestra sociedad actual, siguiendo tendencias posibles, hasta resultados futuros inquietantes.
Es este proceso, la ida desde la absoluta normalidad (que provoca que el lector piense que no se encuentra ante ciencia ficción), hasta la exageración coherente de este principio, lo que demuestra que efectivamente estamos ante una obra de que hace prospección de características de nuestra sociedad actual, siguiendo tendencias posibles, hasta resultados futuros inquietantes.


Los personajes de Ballard son casi víctimas de una libertad sexual (estamos en el principio de la década de los años 70) que se inclina hacia la despersonalización. Al tiempo, la televisión y otros medios de comunicación les han insertado un principio de anestesia ante la violencia (guerras televisadas, telediarios que mezclan la hora de comer con imágenes de niños hambrientos en África...). Y como elemento cohesionador de esas dos tendencias, Ballard introduce la cada vez mayor presencia de la tecnología mediante un conjunto de detalles que el lector hace suyos con facilidad: los automóviles, las autopistas, el aeropuerto, los aviones, los cementerios de coches...
Los personajes de Ballard son casi víctimas de una libertad sexual (estamos en el principio de la década de los años 70) que se inclina hacia la despersonalización. Al tiempo, la [[televisión]] y otros medios de comunicación les han insertado un principio de anestesia ante la violencia (guerras televisadas, telediarios que mezclan la hora de comer con imágenes de niños hambrientos en África...). Y como elemento cohesionador de esas dos tendencias, Ballard introduce la cada vez mayor presencia de la tecnología mediante un conjunto de detalles que el lector hace suyos con facilidad: los automóviles, las autopistas, el aeropuerto, los aviones, los cementerios de coches...


No es necesario remarcar aquí la relación entre el automóvil y el sexo, visto incluso como fetiche. Ni tampoco su más aún evidente relación con la violencia (atropellos, accidentes). El choque premeditado, ese crash, es la conjunción de los tres elementos en una manera que bebe de la generación beat y anticipa (de manera alarmantemente clara) los principios más profundos de lo que será el [[ciberpunk]].
No es necesario remarcar aquí la relación entre el automóvil y el sexo, visto incluso como fetiche. Ni tampoco su más aún evidente relación con la violencia (atropellos, accidentes). El choque premeditado, ese crash, es la conjunción de los tres elementos en una manera que bebe de la generación beat y anticipa (de manera alarmantemente clara) los principios más profundos de lo que será el [[ciberpunk]].

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