Diferencia entre revisiones de «¡Hagan sitio, hagan sitio!»
Ir a la navegación
Ir a la búsqueda
sin resumen de edición
Sin resumen de edición |
|||
| Línea 36: | Línea 36: | ||
Se sienten atraidos y surge la historia de amor, claro, pero pertenecen a mundos distintos. Shirl está acostumbrada a poder darse un baño de vez en cuando y compartir la casa (un apartamento de salón, concina y una única habitación) con tan sólo una persona más. | Se sienten atraidos y surge la historia de amor, claro, pero pertenecen a mundos distintos. Shirl está acostumbrada a poder darse un baño de vez en cuando y compartir la casa (un apartamento de salón, concina y una única habitación) con tan sólo una persona más. | ||
Harri Harrison consigue que las pequeñas comodidades a las que está acostumbrada Shirl nos parezcan lujos deliciosos. En contraste, el mundo de Andy (ni siquiera el peor en esa sociedad) es claustrofóbico, más propio de una postguerra. | Harri Harrison consigue que las pequeñas comodidades a las que está acostumbrada Shirl nos parezcan lujos deliciosos. En contraste, el mundo de Andy (ni siquiera el peor en esa [[Sociedades en la ciencia ficción|sociedad]]) es claustrofóbico, más propio de una postguerra. | ||
En efecto, podemos imaginar vivir unos cuantos años bajo restricciones, haciendo un sacrificio por un hipotético bien común mientras el pais se recupera de un desastre. Sería penoso, difícil, pero soportable debido a dos motivos: hay esperanza de que cambie a mejor en un futuro no lejano y tiene sentido sacrificarse ahora por ese futuro. | En efecto, podemos imaginar vivir unos cuantos años bajo restricciones, haciendo un sacrificio por un hipotético bien común mientras el pais se recupera de un desastre. Sería penoso, difícil, pero soportable debido a dos motivos: hay esperanza de que cambie a mejor en un futuro no lejano y tiene sentido sacrificarse ahora por ese futuro. | ||