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Las estatocolectoras siempre han sido unas naves muy apetecibles dentro del mundo de la [[ciencia ficción]], en particular, para los escritores de [[ciencia ficción dura]] que la han elegido como la forma más racional de viajar largas distancias, pero también por los curiosos problemas que puede plantear su mal funcionamiento. | Las estatocolectoras siempre han sido unas naves muy apetecibles dentro del mundo de la [[ciencia ficción]], en particular, para los escritores de [[ciencia ficción dura]] que la han elegido como la forma más racional de viajar largas distancias, pero también por los curiosos problemas que puede plantear su mal funcionamiento. | ||
Por ejemplo, [[Poul Anderson]], en su novela ''[[Tau Cero]]'', nos narra el viaje de una nave estatocolectora que a mitad de camino sufre una colisión con una nube de materia en condensación y pierde su capacidad de frenado. Sin embargo el motor de propulsión sigue funcionando al no poder desconectarse los campos electromagnéticos que recolectan la materia, ya que son los mismos que le sirven de protección. Los tripulantes se ven abocados entonces a acelerar continuamente en busca de un lugar en el que la densidad de materia sea lo suficientemente baja como para desconectar los [[escudos espaciales|escudos de protección]] y proceder a la reparación de la nave al tiempo que experimentan los efectos relativistas derivados de una velocidad cada vez más cercana a la de la luz. | Por ejemplo, [[Poul Anderson]], en su novela ''[[Tau Cero]]'' (1970), nos narra el viaje de una nave estatocolectora que a mitad de camino sufre una colisión con una nube de materia en condensación y pierde su capacidad de frenado. Sin embargo el motor de propulsión sigue funcionando al no poder desconectarse los campos electromagnéticos que recolectan la materia, ya que son los mismos que le sirven de protección. Los tripulantes se ven abocados entonces a acelerar continuamente en busca de un lugar en el que la densidad de materia sea lo suficientemente baja como para desconectar los [[escudos espaciales|escudos de protección]] y proceder a la reparación de la nave al tiempo que experimentan los efectos relativistas derivados de una velocidad cada vez más cercana a la de la luz. | ||
Con frecuencia también se hace hincapié en el carácter [[naves generacionales|generacional]] de este tipo de naves, como en el caso de ''[[Efímeras]]'', de [[Kevin O’Donnell Jr]]. El [[ciborg]] que pilota la nave desconecta por error el reactor de fusión, con lo que la nave queda privada de empuje y un viaje que debería haberse completado en pocos años se convierte en un largo periplo inacabable. | Con frecuencia también se hace hincapié en el carácter [[naves generacionales|generacional]] de este tipo de naves, como en el caso de ''[[Efímeras]]'', de [[Kevin O’Donnell Jr]]. El [[ciborg]] que pilota la nave desconecta por error el reactor de fusión, con lo que la nave queda privada de empuje y un viaje que debería haberse completado en pocos años se convierte en un largo periplo inacabable. | ||
[[Gregory Benford]] es un autor al que le ha seducido mucho este tema. Aparte de su [[El cuento en la ciencia ficción|relato]] ''[[Efectos relativistas]]'' homenaje a ''Tau Cero'', en su novela ''[[Redentora]]'' narra las peripecias de una nave estatocolectora que es asaltada por una nave pirata más rápida que la luz. Sigue un esquema próximo a ''Efímeras'', con un ciborg como piloto de la nave, una tripulación mínima y con el resto de los colonos hibernados o transportados en forma de material genético. Este esquema, [[hibernación]] y piloto superhumano, es el óptimo desde el punto de vista de tiempo de tránsito, pues permite las aceleraciones más altas para alcanzar las velocidades relativistas que disminuyen el tiempo-nave de viaje. Esta solución se utiliza también en ''[[Sudario de estrellas]]'', donde las comunicaciones y los viajes personales se llevan a cabo mediante [[naves taquiónicas]] más rápidas que la luz, mientras que el transporte de mercancías, con menos requisitos de soporte vital y tiempo de tránsito más prolongado, está encomendado a las naves estatocolectoras automáticas. | [[Gregory Benford]] es un autor al que le ha seducido mucho este tema. Aparte de su [[El cuento en la ciencia ficción|relato]] ''[[Efectos relativistas]]'' homenaje a ''Tau Cero'', en su novela ''[[Redentora]]'' narra las peripecias de una nave estatocolectora que es asaltada por una nave pirata más rápida que la luz. Sigue un esquema próximo a ''Efímeras'', con un ciborg como piloto de la nave, una tripulación mínima y con el resto de los colonos hibernados o transportados en forma de material genético. Este esquema, [[hibernación]] y piloto superhumano, es el óptimo desde el punto de vista de tiempo de tránsito, pues permite las aceleraciones más altas para alcanzar las velocidades relativistas que disminuyen el tiempo-nave de viaje. Esta solución se utiliza también en ''[[Sudario de estrellas]]'' (1978), donde las comunicaciones y los viajes personales se llevan a cabo mediante [[naves taquiónicas]] más rápidas que la luz, mientras que el transporte de mercancías, con menos requisitos de soporte vital y tiempo de tránsito más prolongado, está encomendado a las naves estatocolectoras automáticas. | ||
Otro gran paladín de las estatocolectoras en la ciencia ficción es [[Larry Niven]]. En la saga de ''[[Mundo Anillo]]'' nos cuenta que la civilización que construyó esa estructura utilizaba estatocolectoras para el transporte de mercancías entre el Mundo Anillo y los sistemas estelares que los habitantes del mismo utilizaban como bases de suministro. | Otro gran paladín de las estatocolectoras en la ciencia ficción es [[Larry Niven]]. En la saga de ''[[Mundo Anillo]]'' (1970) nos cuenta que la civilización que construyó esa estructura utilizaba estatocolectoras para el transporte de mercancías entre el Mundo Anillo y los sistemas estelares que los habitantes del mismo utilizaban como bases de suministro. | ||
Niven retoma el tema de las estatocolectora en ''[[Un mundo fuera del tiempo]]'' con un planteamiento ciertamente original: en lugar de moverse a baja velocidad dentro del sistema planetario y acelerar en el espacio interestelar, la nave aprovecha la riqueza de materia en los alrededores de una estrella para acelerar y desarrollar una trayectoria a velocidad constante en el espacio exterior. El rendimiento del motor es perfecto pero no queda claro cómo se protege de los choques contra partículas interestelares durante la fase inercial del viaje, durante la cual los campos electromagnéticos están desconectados para no gastar energía. | Niven retoma el tema de las estatocolectora en ''[[Un mundo fuera del tiempo]]'' (1976) con un planteamiento ciertamente original: en lugar de moverse a baja velocidad dentro del sistema planetario y acelerar en el espacio interestelar, la nave aprovecha la riqueza de materia en los alrededores de una estrella para acelerar y desarrollar una trayectoria a velocidad constante en el espacio exterior. El rendimiento del motor es perfecto pero no queda claro cómo se protege de los choques contra partículas interestelares durante la fase inercial del viaje, durante la cual los campos electromagnéticos están desconectados para no gastar energía. | ||
Por ultimo, en cuanto a ciencia ficción española, en la novela de [[Juan Miguel Aguilera|Aguilera]] y [[Javier Redal|Redal]] ''[[Hijos de la Eternidad]]'' aparece una nave estatocolectora gobernada por un tandem biológico y cibernético: un [[ordenador]] super avanzado que trabaja junto con un delfín modificado genéticamente. Esta nave forma parte de una flota de miles de naves del mismo tipo construidas en [[órbita]] con propósitos de [[colonización]], donde los pasajeros viajan despiertos durante siglos. | De forma más tardía, [[Stanislaw Lem]] opta por este modo de propulsión para el ''Eurídice'' de su novela ''[[Fiasco]]'' (1986), si bien llama al modelo de motor como hidroturbina o reactor termonuclear de corriente de flujo. Lem no menciona el uso de dragas magnéticas, sino de simples recolectores; pero sí se preocupa pro los problemas de los choques con partículas y hace uso de unos escudos de un sólo uso que van desplegados kilómetros por delante de la nave y son repuestos instantaneamente tras cada destrucción. | ||
Por ultimo, en cuanto a [[ciencia ficción española]], en la novela de [[Juan Miguel Aguilera|Aguilera]] y [[Javier Redal|Redal]] ''[[Hijos de la Eternidad]]'' (1990) aparece una nave estatocolectora gobernada por un tandem biológico y cibernético: un [[ordenador]] super avanzado que trabaja junto con un delfín modificado genéticamente. Esta nave forma parte de una flota de miles de naves del mismo tipo construidas en [[órbita]] con propósitos de [[colonización]], donde los pasajeros viajan despiertos durante siglos. | |||
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