Diferencia entre revisiones de «A Scanner Darkly: Una mirada a la oscuridad»
Ir a la navegación
Ir a la búsqueda
A Scanner Darkly: Una mirada a la oscuridad (ver código)
Revisión del 11:55 30 oct 2008
, 11:55 30 oct 2008→La película:
| Línea 30: | Línea 30: | ||
El conflicto se plantea cuando Bob empieza a notar que la droga a la que tiene que fingirse enganchado le está enganchando realmente. Y no sólo eso, sino que está empezando a destrozar su sistema nervioso, alterando su percepción de la realidad, modificando su personalidad. | El conflicto se plantea cuando Bob empieza a notar que la droga a la que tiene que fingirse enganchado le está enganchando realmente. Y no sólo eso, sino que está empezando a destrozar su sistema nervioso, alterando su percepción de la realidad, modificando su personalidad. | ||
¿Quién es el verdadero Bob Arctor? ¿El agente de la oficina del sherif o el violento yonki que puede ser la clave para dar con la red de distribuición de la droga? Este conflicto de identidad sería abordado en numerosas ocasiones por K. Dick ([[Desafío total]]) y en esta ocasión el director, Richard Linklater, ha sabido acentuar y sacar el máximo partido a la paranoia del protagonista. | ¿Quién es el verdadero Bob Arctor? ¿El agente de la oficina del sherif o el violento yonki que puede ser la clave para dar con la red de distribuición de la droga? Este conflicto de identidad sería abordado en numerosas ocasiones por K. Dick (''[[Desafío total]]'') y en esta ocasión el director, Richard Linklater, ha sabido acentuar y sacar el máximo partido a la paranoia del protagonista. | ||
Philip K. Dick volcó en la novela sus experiencias con las drogas, mostrando una imagen ausente de maniqueismos y aún así muy preocupante, alejándose de la moralina fácil a la que es propenso el cine oficial. Keanu Reeves ejecuta con solvencia su papel, progresivamente desorientado y físicamente degradado; e igualmente Robert Downey Jr. y Woody Harrelson como sus dos colegas, colgados e impredecibles. Parece que el director apostara decididamente por actores "con experiencia" que dieran credibilidad a sus interpretaciones. | Philip K. Dick volcó en la novela sus experiencias con las drogas, mostrando una imagen ausente de maniqueismos y aún así muy preocupante, alejándose de la moralina fácil a la que es propenso el cine oficial. Keanu Reeves ejecuta con solvencia su papel, progresivamente desorientado y físicamente degradado; e igualmente Robert Downey Jr. y Woody Harrelson como sus dos colegas, colgados e impredecibles. Parece que el director apostara decididamente por actores "con experiencia" que dieran credibilidad a sus interpretaciones. | ||