Diferencia entre revisiones de «¡Hagan sitio, hagan sitio!»

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Entonces era una política inteligente, se necesitaban nuevos nacimientos que reemplazaran a los muertos en el conflicto. Pero el mantenimiento de esta tendencia ha desembocado en la superpoblación y la merma de recursos.
Entonces era una política inteligente, se necesitaban nuevos nacimientos que reemplazaran a los muertos en el conflicto. Pero el mantenimiento de esta tendencia ha desembocado en la superpoblación y la merma de recursos.


Harry Harrison lleva la distopia hasta el extremo. Con treinta y cinco millones de habitantes (actualmente tiene ocho millones), Nueva York es una ciudad degradada en la que la gente debe dormir en la calle; donde los [[Ancianos en la ciencia ficción|ciudadanos de la tercera edad]] se han unido en ligas y se manifiestan violentamentey reprimidos por fuerzas antidisturbio que no dan abasto, superadas por jornadas de trabajo dilatas, sin recursos y con sueldos retenidos; existen colas de racionamiento de agua y alimentos, y cartillas especiales para aquellos casos de malnutrición infantil.  
Harry Harrison lleva la distopia hasta el extremo. Con treinta y cinco millones de habitantes (actualmente tiene ocho millones), [[Nueva York]] es una ciudad degradada en la que la gente debe dormir en la calle; donde los [[Ancianos en la ciencia ficción|ciudadanos de la tercera edad]] se han unido en ligas y se manifiestan violentamentey reprimidos por fuerzas antidisturbio que no dan abasto, superadas por jornadas de trabajo dilatas, sin recursos y con sueldos retenidos; existen colas de racionamiento de agua y alimentos, y cartillas especiales para aquellos casos de malnutrición infantil.  


Y sobre todo, no hay sitio para vivir. Los apartamentos han sido divididos y vueltos a dividir para albergar a las nuevas familias numerosas y el protagonista de la novela se puede considerar afortunado porque le es permitido habitar en una habitación de unos tres metros cuadrados para él sólo.
Y sobre todo, no hay sitio para vivir. Los apartamentos han sido divididos y vueltos a dividir para albergar a las nuevas familias numerosas y el protagonista de la novela se puede considerar afortunado porque le es permitido habitar en una habitación de unos tres metros cuadrados para él sólo.
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