¡Coge ese zepelín!

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¡Coge ese zepelín!
Autor: Fritz Lieber
Otros títulos: No se le conocen
Datos de primera publicación(1):
Título original: Catch that zeppelin!
Revista o libro: The Magazine of Fantasy and Science Fiction
Editorial: Mercury Press, Inc.
Fecha Marzo de 1975
Publicación en español:
Publicaciones(2): Lo mejor de los premios Nebula
Otros datos:
Saga: No pertenece a ninguna saga
Premios obtenidos: Nebula
Hugo
Otros datos: No hay otros datos
Fuente externa: Ficha en TerceraFundación
Notas:

  1. De la presente variante. Puede haber variantes anteriores. Consultar la fuente externa para ampliar información.
  2. Publicaciones en español las que la presente variante ha aparecido. Puede haber otras publicaciones de esta misma u otras variantes. Consultar la fuente externa para ampliar información.

Fritz Lieber (1975)

Pese a haber ganado el premio Nebula de 1975, se trata de un relato bastante flojo.

Narrado en un estilo que recuerda a las novelas del siglo XIX, cuenta la historia de un tipo que pasea por Nueva York y que, de pronto, pasa a ser un tal Adolf Hitler (no el dictador, sino un alemán de igual nombre y similar bigote y peinado) experto en zepelines que come con su hijo en el Empire State antes de embarcar en un zepelín que atraca en la azotea de ese mismo edificio.

En la conversación mantenida durante la comida el hijo, historiador universitario, describe a su padre su investigación acerca de cómo sutiles cambios en la historia podrían haber alterado el presente.

Así sabemos que en su mundo los coches son eléctricos, los viajes intercontinentales se realizan en zepelines de lujo y que no hubo una Segunda Guerra Mundial.

La estética retro-futurista es similar a la posterior Sky Captain y el mundo del mañana, pero el estilo narrativo, excesivamente engolado, y el dulzón sabor utópico hacen que este relato resulte soso. Da la sensación de que se deja de lado una buena idea para limitarse a una conversación aburrida.

Incluso la misma ucronía resulta torpe. En vez de explorar las posibilidades de un sutil cambio, se limita a acumularlos uno tras otro. De esta forma se pierde el interés de este tipo de relatos, que no es tanto narrar mundo improbables como resaltar la importancia de determinados hechos puntuales.

Premios:

Obtenidos: